Azofaifa 的个人资料VIOLETAS DORMIDAS照片日志列表更多 工具 帮助

日志


2月24日

Fin del cuadro

Y aquí acaba El Cuadro.

Subirlo así, por partes, era algo que de cualquier manera tenia previsto hacer, pero ahora estoy más que contenta, porque he podido ir notando  de que manera , para cada uno de vosotros , los protagonistas ,Maria y Francisco, iban teniendo unas personalidades bien definidas.Casi distintas según quien comentase.

Y del final que decimos? Probablemente no sea el final que se imaginó, o.....se deseó..Quizás sí.. quizás no...Pero como le decia a Pepi, no cabía otro final... No para mí, por lo menos.

Sea como sea, estoy encantada y honradisima con vuestra fidelidad.

Y como siempre, deciros que la música que ha sonado desde el comienzo es:"Strangers on the shore" interpretada de una forma extraordinariamente sensual por Acker Bilk.

Extraños...

Nuevamente: Gracias

 

El cuadro

 

                                      -IV-

 

Confiar en un desconocido. Justo lo contrario de lo que siempre le habían enseñado.

Pasearon mucho rato. No sabía cuanto, pero empezaba a notar cansancio.

No tenia ni idea de los sitios por los que pasaban.

Francisco reía mirándola, cuando la veía agrandar los ojos observándolo todo. Cada detalle, cada fuente, parque o edificio.

De repente, él le dijo:

-“Hemos llegado , María”.

Era un edificio enorme,precioso..lujoso.

Recordó las revistas que veía en la peluqueria .Ese edificio era de ese estilo. Gente con dinero .Inaccesible para ella.

Subieron en un ascensor casi más grande que su cocina hasta el último piso.

Francisco abrió la puerta de su casa y le dijo que entrase.

Pero María estaba como petrificada. Si todo el edificio era lujo y riqueza..¿cómo sería su casa?.Se sintió fuera de lugar. Ella, con su camiseta de lycra blanca, y sus pantalones pirata .Y en sandalias.

Tuvo que empujarla hacia dentro.

María no daba crédito.

El apartamento era….. era...enorme.

Pero no era eso, no . Apenas habían muebles. Habían cuadros.

No cuadros enmarcados, no.

Lienzos. Cientos de lienzos amontonados .Tirados por cualquier parte.

Frente a ella, un inmenso ventanal. Sin cortinas. Sin decoración .Solo cristal,,y Madrid….a sus pies.

-“María..ven”.

Ella se dejó llevar.

La llevó a una habitación…diferente. Otro mundo.

El contraste, la sorpresa,,,fue tanta que apretó su mochila para que no se notase que las piernas le flaqueaban.

Aquello no era real. En aquella habitación, el tiempo no existía. O se había detenido un par de siglos atrás.

Francisco se acercó a ella, y por primera vez no vió la sonrisa burlona.

Vió dulzura..ternura…Si, era eso..Era un rostro dulce.

Con cuidado ,despacio..le fue quitando la ropa.

María no tenia ni miedo ni vergüenza..No sabía el porqué. Pero no sentía nada de eso al verse desnuda frente a un desconocido.

La cogió en sus brazos y la depositó suavemente en la cama. La colocó.

-“María..tú vas a ser ella. Eres..ella. Siéntelo así porque yo te voy a pintar..”.

-“Tú eres La Maja….María”.

Durante horas, Maria fue la mujer del cuadro.

Durante horas, los dos, fueron modelo y pintor.

Compañeros. Amigos, Confidentes. Cómplices y amantes.

Aún después de haber finalizado el cuadro,,Francisco lo tapó y no se lo dejó ver. No escuchó ninguna de sus protestas.

A la mañana siguiente, él la autorizó para ver el lienzo.

Para contemplarse…..

María lloró. Lloró sentada en aquel tren que la llevaba de vuelta a casa.

Lloró mirando aquella fotografía de un cuadro que había cobrado vida.

María lloró sabiendo que jamás nadie podría ver aquello.

María lloró al verse convertida en la Maja..

Maria lloró….

FIN

                             Amparo

 

 Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

2月14日

El cuadro.

El cuadro

 

-ll-

 

No le dió tiempo. Se le había acercado por detrás, y tocándola apenas en un hombro ,dijo…

-“Perdona,…¿perdida ,quizás?.Puedo indicarte la salida si lo deseas..”

Otra vez dando las gracias. Y otra vez en voz extrañamente baja para lo habitual en ella.

Se dejó acompañar. El la había cogido por el brazo y marchaban en silencio.

Ella,María..casi avergonzada.

El, sonriendo..divertido.

¿Es que ese dichoso museo no tenía salidas?.

María pensaba que si duraba mucho más ,echaría a correr en cualquier dirección.

Pero por suerte allí estaba la calle, así que se volvió hacia su derecha para decirle adiós.. y solo pudo decir lo de siempre….”gracias”.

_”¿Solo sabes decir eso?”

Y soltó una carcajada estrepitosa.

María respondió: -“No, también sé decir adiós”.

Y muy dignamente se dirigió a parar un taxi.

Nada. Es que no paraba ninguno. Era consciente de que él seguía allí mismo a su espalda.

¡Por fin! Un taxi se había detenido , y ya se dirigía hacia la puerta…cuando, allí estaba otra vez..sosteniéndola abierta, y ordenándole……….”¡Sube!”.

Maria no sabia si le hizo caso por su voz autoritaria, o porque ella misma estaba tan sorprendida que no cabía reaccionar de otra manera.

Y subió. Subieron.

Al instante comprendió que era él quien había parado al taxista, cuando éste la ignoró para preguntarle a él la dirección que debía tomar.

Antes de contestar, él le preguntó si llevaba la comida en su mochila. María asintió sin abrir la boca.

-“No. Te invito a comer”.

Entonces, con una  absolutae insultante  seguridad, dió una dirección al taxista.

 

                                .......Continuará...

                                                                         Amparo

 Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

2月11日

El cuadro

 

El cuadro

 

 

                                                    - I -

María estaba quieta, inmóvil. Cualquier persona que la observase en esos momentos, podría pensar que era una estatua. Hasta parecía que no respiraba.

Sin embargo, si alguien se tomase la molestia de acercarse lo suficiente, se daría cuenta de que , precisamente, era todo lo contrario.

La respiración de María era agitada y sus ojos tenían un brillo especial. Realmente parecía transportada. María ,estaba muy lejos de allí.

Se acercó más al cuadro. Mucho más ,todo cuanto pudo hacerlo y se le permitía.

Y ladeó la cabeza.

Suspiró con tal fuerza, que hasta ella misma se sorprendió y fue como despertar de un sueño.

Miró su reloj y se dio cuenta que había perdido la noción del tiempo. Era ya la hora de comer.

Toda la mañana y solo había viso ese cuadro.

Maquinalmente, rebuscó en su bolso buscando el paquete de tabaco.

Pensó que algún día debería organizar sus bolsos. Eran un verdadero desastre.

Finalmente lo encontró y sacó un cigarrillo. Fue entonces cuando él se le acercó.

-“Perdona, pero yo no lo haría. Está prohibido. Esto es un museo..¿recuerdas?.”

María levantó la vista para ver de quien era aquella voz. Una voz suave, pero levemente irónica.

Como la sonrisa que se dibujaba en su rostro.

Volvió a guardar el tabaco en su bolso, y se oyó dando las gracias en voz baja.

Dio media vuelta para dirigirse a la salida, cuando se detuvo. No sabía salir…Sonrió..¡No sabía encontrar la salida!.

Entre divertida y avergonzada, pensó que por algo era famosa su falta de orientación.

Tendría que preguntar a alguien, estaba pensando, cuando al volver sobre sus pasos , volvió a verle.

Alli estaba mirándola con la misma sonrisa burlona de antes.

Esto ya era demasiado. Buscaría a cualquier otra persona , por supuesto. Pero de ningún modo iba a recurrir a él.

 

                        .........Continuará...

                                                                                 Amparo

 Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

8月31日

Un cuento regalado

Hoy, tengo el orgullo y el honor de mostrar en este pequeño espacio, el cuento que mi amiga Pepi, la de la nube azul, me ha regalado

El dia que me lo envió al correo , una emoción muy grande se apoderó de mi.Cuando alguien de quien ,hace apenas unos meses desconocias su existencia, dedica una parte de su tiempo para hacer algo asi, tu forma de ver las cosas va cambiando.

En Pepi,a la que no conozco mucho aún ,he descubierto , voy haciendolo poco a poco, una gran mujer, una mujer sencilla, luchadora ,con coraje, dulce, trabajadora,sensible, curiosa.Que adora a sus hijos y a la que sus hijas, amén de quererla , la admiran.

Y sus amigos, los que por este medio va haciendo, a la vista está que nos tiene rendidos a sus pies.

Esta mujer escribe cuentos preciosos, que algún dia espero ver reunidos y publicados, Y yo me sentiré eternamente orgullosa de ser su amiga.

No he podido esperar más a subirlo aqui, y pidiendole permiso, aqui os lo ofrezco.

Pepi, mi agradecimiento, mi cariño, y mi admiración.

 

Amparo

ramo de violetas

 

 

La vida siempre había sido triste y monótona para Amparo hasta aquella mañana. Ese día al abrir la puerta se encontró a sus pies un ramito de violetas.

 No podía creer lo que sus ojos veían, se agachó y recogió con sumo cuidado las bellas flores, deleitándose con su suave aroma, el ramillete estaba atado con una cinta blanca, - Blanco el color de la pureza- pensó, mientras volvía a entrar en su casa.

 Buscó una pequeña jarra donde colocarlas. Recordó lo que siempre le habían gustado esas flores, hacia años que no las veía, de pequeña en su casa siempre había violetas, las compraba su tía en los puestos de flores de regreso del Mercado. Desde que llegaba a casa buscaba una pareja de cisnes de porcelana que tiraban de una barca, allí las colocaba despues de ponerle agua.

 Habían pasado muchos años, pero la imagen permanecía totalmente clara en su memoria. Con la jarrita en la mano, entró en la salita buscando un lugar donde ponerlas, después de mirar en varios sitios se dirigió a la mesita donde estaban las fotos de sus padres y tía y la puso delante de ellos, pensó que su tía se sentiría feliz si las viera. Después se puso a pensar quien le había podido hacer ese regalo, ella vivía sola y apenas tenía amigos.

 De pronto miró el reloj y se dijo – Amparo vete a trabajar y deja de soñar, estas flores se le han caído a algún vecino, no pienses más.

Salió apresuradamente.En la calle al lado de su portal, como siempre estaba Don Manuel apoyado en su pequeño establecimiento de revistas.

    – Buenos días Amparo –

    -Buenas Don Manuel – le contestó, -

     -Su revista de cine ya llegó- le dijo su vecino.

     - A la vuelta la recogeré, hoy se me ha hecho un poco tarde – se despidió con un gesto de la mano y corrió a la parada del autobús.

Todo el día lo pasó en el trabajo pensando en el ramito de violetas, mientras tarareaba la bonita canción que popularizó Cecilia, claro que a ella nadie le iba a mandar más violetas. Por fin llegó a su casa, como cada día Don Manuel se disponía a cerrar su pequeña tienda. La saludó con la mano y le hizo señas para que entrara a su local, ella así lo hizo, tras el pequeño mostrador le sacó su revista de cine al tiempo que le comentaba.:

     –Vamos a ver que películas me recomienda para este fin de semana, ya sabe que voy todos los sábados y domingos

Amparo sonrió y le dijo:

     –Esta noche miraré la cartelera con calma, ya sabe que yo también voy los fines de semana al cine 

 Le dio el dinero de la revista y se disponía a marcharse cuando Don Manuel la agarró suavemente del brazo

    – Espere Amparo – titubeó un momento y continuó – Perdone mi atrevimiento, hace tiempo que quiero decirle esto, verá los dos somos personas solitarias y tenemos la misma afición al cine ¿le importaría que fuésemos juntos? Es que es triste salir del cine y no tener con quien comentar la película.-

Amparo se había quedado de piedra mirando fijamente a Don Manuel, ante su silencio este le dijo

    – Perdone Amparo, ya se que no es agradable salir con un viejo como yo

 Amparo reaccionó y le dijo

    - ¡Por Dios! Don Manuel, deje de presumir de ser un anciano, que yo no soy ninguna niña.-

 De pronto se fijó en la vitalidad que tenían sus ojos, ella hasta ese día sólo se había fijado en su mirada bondadosa, pero sus ojos brillaba como los de un jovencito

    – Entonces… ¿acepta que vayamos juntos?

    – Claro que si, iré encantada -

ya salía por la puerta cuando él le dijo

    –Pasaré a recogerla a las siete, así tendremos tiempo de tomar algo antes de ir al cine 

 Ella asintió con la cabeza y se apresuró a entrar en su portal. Mientras subía las escaleras pensaba en que era el primer día en mucho tiempo que lo empezaba y lo terminaba bien. Entró en su piso y se dirigió a mirar el ramito de violetas, su tía desde la foto, parecía sonreírle más que antes.

Al siguiente día se empezó a vestir desde las cinco, no sabia que ropa ponerse, hacia más de veinte años que no salía con ningún hombre, al final eligió una falda negra y una hermosa blusa blanca, su color preferido, se fijó más en los pequeños detalles y buscó aquel frasco de perfume que sólo utilizaba en contadas ocasiones. A las siete en punto sonó el timbre de la puerta, nerviosa se dirigió a abrir. Ante ella estaba Don Manuel vestido de forma muy elegante, nunca se había dado cuenta de lo atractivo que era, tenia las manos en la espalda, la saludó y le dijo

   – Pensé que le gustarían estas humildes flores que yo adoro y cultivo en un pequeño terreno que tengo.

 Ante su asombro Don Manuel le entregó un ramito de violetas atadas con una cinta blanca.

                                                  Pepi Núñez 15 de Agosto de 2007

 

 

Para mi amiga Amparo con todo cariño.

 

 Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

8月28日

Cuentan que..

          

          La llave            y.... -V-

 

Estaba agotado y sediento. Inmediatamente, de la nube comenzaron a a caer gotitas de agua.

Agua que le refrescó el cuerpo sudoroso , y calmó su sed.

Y entonces....entonces lo vió claro. Tan claro..como la luz que ya le envolvía.

Vació por completo su zurrón, y entonces, solo entonces, su llave tuvo cabida en él.

Rodeado de las miles de llaves esparcidas por el suelo, supo que la decisión era suya.

O todas las llaves , o solo su llave.

Sin dudarlo , introdujo la pequeña. Y cerró el zurrón.

La paz que sintió en ese momento le dio a entender que había hecho lo que debía.

Pensó en que era lo que le había mantenido vivo durante todo ese tiempo.

Pensó, en la ilusión que sentía mientras imaginaba que algún día podía obtenerla.

Recordó la nube que le ayudó. La luna que le acunó. Y en su fiel amigo el caballo que le alimentó.

Se vió a si mismo, formando parte de esa llave a través de una parte de su propio cuerpo.

Supo que la llave y él siempre estarían unidos.

Que no podía vivir sin ella.

Abrió su zurrón con calma, para volver a comtemplarla..y algo maravilloso.,una vez más,N..sucedió.

Dentro se hallaba la nube,...suave y acogedora, adoptando la forma de una luna creciente. Acunaba unos rayos espléndidos que iban adquiriendo una tonalidad verde intensa.

En ellos se había transformado "su" llave.

Y sonrió.

Su viaje había terminado.

Por fin supo que era lo que había estado buscando y sin lo que su vida no tenía ningún sentido.

Le dio el nombre de Esperanza.

Y decidió. Decidió no separarse nunca de ella y hacer lo posible para que todos aquellos que no la conocían..saliesen en su busca..

Pero esta vez..no estarían solos.

                                                           Amparo

 

                                FIN.

 

 

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

 

P.D :No sé si es un final esperado o no. Quizás demasiada espectación para una llave tan pequeña,fea..y oxidada..;-).Gracias a todos.

8月24日

Cuentan que..

    

         La llave               -IV-

 

 

El caballo observaba  a su amigo.
Salió afuera  y volvió con un manojo de hierbas en su bocado.Inclinándose ,se lo ofreció.
A medida que la llave se acercaba al hombre, sucedían cosas inexplicables.
El hombre,veía una llave vulgar,anodina.Fea.Pequeña.Oxidada
Abrió su zurrón.Millones de llaves en su interior parecian decirle que cejase en su empeño. Que no valia la pena. Con ellas tenía más que suficiente.
Eran preciosas. Algunas ,..de oro..otras de materiales desconocidos, pero valiosas sin duda.
Cerró el zurrón y volvió a mirar su llave.
y le habló.........


   -"¿Por qué tú?_


No esperaba respuesta, claro.
Pero la obtuvo.
El hueco en la altura se hizo más grande.
A través de él , podía ver más cielo...y aquella nube...más grande..más esponjosa.
La pirámide estaba desapareciendo tan poco a poco que no se había dado cuenta.
Pensó que era curioso que estando tan cansado, cada vez se sintiese mejor.
Se puso en pie y estiró sus brazos. Casi podía tocar "su " llave.
Mientras permanecía unido a ella por  su soga, su caballo continuaba proporcionándole las hierbas de las que se alimentaba.
La pirámide casi habia desaparecido.
Ahora ..la claridad le envolvía y no sentía ni frío ni humedad.
De repente...se encontró pudiéndola tocar...Y por primera vez en mucho ,mucho tiempo......tuvo algo parecido al miedo.
De la nube, se desprendió una pequeña gota que fue a parar a sus labios.


     -"Bebe"- dijo la nube......
     -"Bebe de mi.. y haz lo que debas"-.


La recogió en sus manos.....suavemente, con una increible delicadeza... la deslió de sí mismo.
Así., con las dos manos fromando un cuenco, acogiéndola..se sentó en el suelo.
La miró largamente. Y ya no le pareció tan fea.Es más, quería a esa llave.
Sin soltarla, abrió el zurrón.Miró aquellas otras llaves.Incluso ahora parecían más deslumbrantes que antes
.

Intentó meterla en el zurrón. Y no cabía.
Una minúscula llave.......y no cabía.
Decidido,sacó una de las que habían dentro, y así, hacerle hueco a la "suya".
Nada. No cabía la "suya".
Fue sacando llaves.Nada.Vaciaba su zurrón, pero "su" llave......no entraba.
Sorprendido......dejó de hacer nada.
Levantó su mirada hacia la nube,...como pidiendo respuestas..

 

                                                                                            Amparo    Continuará..

                                                                  Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

8月16日

Cuentan que..

Lallave_thumb7_thumb                    -III-

 

 

Gruesas gotas de sudor le recorrían el rostro.Las piernas flaqueaban  y los brazos se le dormían.

Era la más pequeña de las llaves,pero se le resistía.

No sabe cuanto tiempo permaneció estirando.

El caballo se rendía y queria echarse.....pero no podía.

Cada tirón, le desgarraba las entrañas, pero no cedió.

La llave bajaba poco a poco.

Era como si un hilo invisible la mantuviese prendida y tirando de ella hacia arriba,,en una lucha constante contra sus fuerzas.

Cuando las fuerzas le abandonaron..se tendió en el suelo a dormir.

Eera una curiosa imagen aquella.El hombre en el  suelo..tendido, mirando hacia arriba.Y como una prolongación de aquel cuerpo..una cuerda que ascendía vertical, increiblemente recta hacia las alturas.

Y al final del todo, esperando,,una minúscula llave .

El hombre ..durmió.

Abrió los ojos al sentir sobre su rostro una luz y una calidez diferente.

Sorprendido al ver que la pirámide ya no tenía vértice.

En su lugar había una abertura por la que penetraban tibios rayos de sol.

Y veía el cielo ..y una nube.

 Quieto aún, sin moverse, se preguntó de donde provenía el hilo que mantenía suspendida a su llave...

¿La nube..?

Parecía tan suave.....tan frágil..

Echado como estaba ...entrelazó sus manos sobre la soga...y siguió tirando hacia sí...

 

                                                     Continuará..

 

  Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

7月25日

Y Cuentan que..

 
 
                            -II-
   
......Una a una.
Con paciencia.
Sin prisas....
Parando solamente a descansar y a comer.
Durante días, fue arrancando las llaves de sus escondites.
A veces..mantenía alguna entre sus manos,..admirando su belleza  o su forma extraña.Después la unía a las otras en su zurrón.
 
Ya solo quedaba una.
La miró apesadumbrado.Estaba demasiado alta.
En el vértice sin fin de la extraña pirámide.Allá arriba..como suspendida en el aire. Inalcanzable.
 
Salió fuera, a la luz del día. Se tendió sobre la hierba  agotado.Y se durmió.
Despertó cuando la luna estaba más alta.
-"Debo estar soñando"- pensó..-"porque me ha parecido que me guiñaba un ojo la luna".
Volvió a entrar y supo que es lo que debía hacer.
Con cuidado, fue trenzando su larga,larguísima barba. MIllones de cabellos fueron enroscándose entre sí.A veces ..a menudo..se hacia daño al dar tirones fuertes.
Entonces..,alzaba la vista...y la veía alla arriba.Minúscula,pero esperándole.
 
Por fin..después de muchas lunas, terminó su trabajo.
Satisfecho....contempló su obra.Era algo hecho por él mismo de sí mismo.
 
Llamó a su caballo y subió a su lomo.Permaneció en pie sobre él ,intentando mantener el equilibrio hasta que lo consiguió.
 
Entonces, con cuidado, cogió entre sus manos las soga que pendía de su barbilla.
Cerró los ojos, y por primera vez en mucho tiempo, de su boca salieron palabras.
Sin saber por qué, ni a quién........gritó......:¡¡¡¡¡¡¡Ayúdame!!!!.
Y lanzó hacia arriba la soga. La vió ascender..elevarse muy arriba.Casi sus pies ya ni tocaban el lomo de su caballo.
Increiblemente..el cabo de la soga se enroscó sobre la llavecita.....
 
Y tiró....tiró fuerte hacia abajo....hacia sí....
 
                                                              Continuará               
                                                                                                
 
 
Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.
7月22日

Cuentan que..

 

La llave

                                            -I-

                                            H ace muchos años..muchos , muchos años...habían un hombre y su caballo.

Una mañana  el hombre decidió  ir a ver otros mundos.Algo que estuviese más allá del foso que rodeaba su  castillo.

No sabia donde iría, ni sabía que buscaba, ni sabía que hallaría....pero tenia que partir.Eso..sí lo sabía.

Y marchó.

Se  fue con su caballo y con tan solo un zurrón.

A través de montes y de rios...sin ver a nadie humano.

 Su caballo y él, se alimentaban de hierbas y frutos.

Dormían en cualquier cueva, al abrigo de la lluvia y el frío.

Viajaron durante mucho, mucho tiempo.

Tanto..que la barba del hombre había crecido hasta casi alcanzar el suelo.

Vieron lobos, que no les atacaron, y vieron ciervos a los que no mataron.

Un día,,al amanecer, vió en medio de una inmensa llanura, algo parecido a una casa.

Se acercaron.No, no era una casa.

Eran montones de piedras apiladas formando una pirámide.

Pero era una pirámide un tanto extraña, puesto que no alcanzaba a ver su extremo final.. como si no hubiese vertice que la coronase.

Sin miedo,.entraron.Miles, y miles de llaves de todos lo colores.. de todos los materiales.. de todas las formas,,pensadas e impensables, se hallaban entre los huecos de sus piedras.

Con paciencia, abrió su zurrón y las fue metiendo una a una......

Increiblemente..,todas cabían.

El hombre ni siquiera se preguntó como era posible tal prodigio.

Se limitó a recogerlas , una a una.A veces, arrodillado.Otras excavando con sus dedos. Otras.. subido al lomo de su caballo.

Una a una.

Con paciencia.

Sin prisas..

                                                    Continuará......

                                                                                   amparorose6kh

 

  Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.